- El programa no responde: en vez de colgarse el sistema, se cuelga un programa. En este caso, cuando aparezca la ventana indicando que conviene apagar el programa, hacerle caso. Después, volver a iniciar la computadora. Si todo vuelve a funcionar correctamente, entonces ya se podrá estar seguro de que el problema tenía su origen en el programa.
- Mensajes de error frecuentes: si Windows se cuelga seguido o muestra una ventana de Error grave, en principio conviene reiniciarlo. Pero si esto sucede muy a menudo, entonces conviene reinstalar, en principio, el o los programas que supuestamente sean los culpables del problema. Incluso no hay que descartar la reinstalación de Windows. Tal vez se borró, movió o modificó un archivo importante de Windows o de alguno de los programas que muestran errores. También se pueden descargar de Internet